Bien lo decía Heráclito “La única constante es el cambio” y también lo apoyó Einstein con su frase “No hay nada más permanente que el cambio”.  Recuerdo que en quinto semestre de la carrera tuve un profesor de producción que nos dejó leer un libro “El Shock del Futuro” de Alvin Toffler, era un hombre futurista y revolucionario que hablaba también sobre lo constante que es el cambio.

Para mi en aquel momento fue un libro que, si me shockeo porque explica que en la sociedad nos educan como si la vida fuera impermanente como si todo fuera a durar para siempre y en realidad no es así. Y yo fui de las que se creyó el cuento del “Happily ever after” (Felices para siempre)

 

En lo personal eso es lo que más me ha costado trabajo, aceptar que las cosas son cambiantes, sobre todo en el tema de las relaciones de pareja porque por otro lado tenemos al glorioso Walt Disney contándonos historias de cuentos de hadas que no solo acababan en finales felices, sino que eran felices para siempre…y en realidad la vida no es así.  La vida y las personas cambiamos constantemente y es así como al menos en mi experiencia me tuve que enfrentar a muchos retos, pérdidas y aprendizajes, y quizá el más grande de ellos fue a aprender a adaptarme al cambio porque en verdad que yo sufría con cada uno de ellos. 

Aun hoy día sigo observando mi programación, y tiende mucho a querer la permanencia de las cosas.

 

Y bueno, estar presente ayuda muchísimo y también hacer cosas diferentes y contarte historias diferentes.  Así fue como decidí contarle a mi hijo el cuento del Tren de la Vida, en lugar del final de vivieron felices para siempre. 

 

En el tren de la vida, solo hay un pasajero constante, y ese pasajero eres tú. A tu tren se subirán muchísimas personas, normalmente en el inicio de la travesía están contigo tus papás, hermanos y tu familia. Tarde que temprano, se irán sumando más personas, tus amigos, maestros, primos, y parejas y muchos de ellos se bajarán en la estación que menos pienses.  Lo importante de este tren es aprender que estas personas estarán contigo durante un tiempo y la vida cambiará, te enfrentarás retos que harán que te vayas de su tren o ellos bajen en una estación y te dejen solo.  Y ahí deberás aprender que los retos que trae la vida no son lo importante, sino la actitud con la que enfrentas estos retos.

 

Es obvio que ante los cambios tengamos resistencia, sentimientos desagradables de pérdida etcétera; sin embargo, al permitirte sentir lo que sea que te provoquen estas partidas, sin tapar los sentimientos de tristeza o miedo que quizá causen, podrás lograr seguir adelante y aprender de cada una de las personas que suban y bajen a tu tren de vida.

 

Por último otro gran aprendizaje que me dejó hacerme amiga del cambio es que en lugar de molestarme y resistirme a éste, estoy aprendiendo a apreciar y agradecer lo que sea que esté sucediendo en mi vida, porque en realidad no sé cuánto tiempo durará, y quien sea que esté acompañándote en este momento en tu vida, ya sea presencialmente o a la distancia, es alguien que ha venido para traerte un reto, un aprendizaje y si lo abrazas desde tu interior seguro también te dejará una buena enseñanza.

 

Esta semana te invito es a observarte, qué cambios resistes, y qué retos te presentan las personas que te vienen acompañando el día de hoy en tu Tren de Vida.

Por mi parte agradezco muchísimo a la vida, por todas las personas que están hoy en la mía, ¡¡por ti que me lees y por todos los que me enseñan algo porque de entrada todos los retos que me presentan me recuerdan que estoy Viva!!

 

Un fuerte abrazo

Bere Corral.

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