Los cambios, nos pueden enseñar tanto, que no siempre nos damos cuenta .Cuando nos convertimos en mamás una de las cosas más constantes que comenzamos a vivir son los cambios; cada cambio trae consigo una situación de estrés en la cual el ser humano tiene que adaptarse a ella, y si tiene la madurez emocional adecuada, lo puede vivir como una oportunidad de aprendizaje.

La teoría de inteligencia emocional, menciona lo importante que es adaptarnos a los cambios, sin embargo vivimos en una cultura en donde pensamos que las cosas son “para siempre” y que una vez que las tenemos así se van a quedar, eso claramente nos hace sentir seguridad y estabilidad, sin embargo esta seguridad y estabilidad no dura mucho tiempo.

Como madres es muy importante enseñarles a nuestros hij@s a manejar los cambios, la mejor manera para que nuestros hij@s aprendan a lidiar con la frustración es a partir de los cambios, ya que implica adaptarse a una situación o circunstancia diferente a la que yo tenía pensada.

Tenemos que recordar que los niñ@s aprender a partir del ejemplo, es por eso que debo de analizar cómo me adapto yo a los cambios y cómo los vivo, ya que ese será el referente para que mis hij@s lo vivan de cierta forma.

Uno de los factores que influye en el manejo de los cambios, son las expectativas, cuando me hago una expectativa de cómo “deberían” de ser las cosas, ahí tengo el 90% de probabilidad de frustrarme. Lo interesante sería quizá prepararme para los “posibles” escenarios y así estar un poco preparada para lo que suceda, eso me permite hasta cierto punto “planear” o anticipar lo que puede suceder y como ya lo veo, es muy probable que me adapte mejor a la situación.

Con nuestros hij@s podemos ayudarles con los cambios, una estrategia que funciona muy bien, es desde pequeños, enseñarles que en la vida las cosas no siempre van a suceder o a ser como yo quiero, que claro que eso me puede frustrar o enojar, pero eso no va a cambiar las cosas. Otra de las enseñanzas que podemos desarrollar en ellos es que hay cosas en esta vida que no podemos controlar, y por ende debemos de adaptarnos a ellas como son; como el clima, la actitud del otro, la forma en la que otros actúan.

Pero sí hay algo que yo puedo controlar y ese es mi poder, es la forma en la que reacciono ante estos cambios o situaciones.

Recuerda la próxima vez que te frustres por que las cosas no salieron como tú esperabas, que tus hij@s te están observando y es un MUY buen momento para modelarles es ser flexible y la manera en la que te adaptas tú al cambio.

yissel@mujeresimportantisimas.com