Dicen por ahí que sabe más el diablo por viejo.. que por diablo.   Como ya les había contado en otro artículo para mi el ejemplo a seguir en la adultez fue mi Abuelita Paterna, hoy les quiero contar la segunda parte de porque.   La sabiduría de mi Abue Chela no solo me ha acompañado en la parte de sanar un corazón roto a causa de una mala elección de pareja o a poner una buena actitud cuando las relaciones marchan bien, también me enseño que la sabiduría también se aprende practicando deportes… muy seguido me decía: Nietecita escúchame bien “El que persevera…ALCANZA”

 

De mi Abue Chela alimenté el gusto por la natación. Ella nació en Acapulco y perteneció al Club de las Sirenas donde con sus amigas practicaban ese deporte diario, hacían competencias de nado y fiestas al estilo Big Band. Diariamente nadaba por las mañanas atravesando la playa de Caleta a Caletilla; para quien no conoce México estas son dos playas que están en lados opuestos de una bahía. Se metía nadando hasta que su cabeza parecía una pequeña boya cubierta por su gorra y atravesaba de lado a lado la playa. Wow que perseverante! 


Mi Abue fue campeona de natación. Mas tarde vino a vivir a la Ciudad de México con su amada Abuelita, y sólo iba a Acapulco en vacaciones. Sin embargo, aquí en la Ciudad De México también siguió su pasión por nadar y lo practicaba en el Club Chapultepec. En 1943 dobló a Mapy Cortes en la película Internado para Señoritas, con un clavado que se filmó en el Club Chapultepec, ¡¡¡ese dia nadaba con sus amigas las señoritas Legorreta, cuando el director de la película la vio nadar y al echarse un súper clavado desde un trampolín muy alto, quedo inmediatamente contratada!!!

 

El otro deporte en donde mi abue me enseñó con gran sabiduría fue Patinar. Ella me compró mis primeros patines y me enseñó a patinar con una técnica sabía.  Aun la recuerdo con su voz diciéndome con mucha dulzura…. “Derecha, Izquierda, Derecha, Izquierda” mientras me sostenía por la cintura con su mascada. Es una gran enseñanza que hoy se traduce a que en la vida debes ir  Paso a paso, un paso uno a la vez a la vez, con persistencia y sin decaer.

 

Al enseñarme a patinar, mi abuelita Chela me enseñó que cuando te caes, te levantas, y a seguir adelante, dándote tiempo para sobarte la pompa si te dolió (o en su caso el corazón) pero con ánimo y entusiasmo para adelante. Así fue como recibí un regalo adicional a mis patines, mi equipo de casco, coderas, rodilleras, una pequeña almohada que mi papá arregló para mi y al que llamé pomperas para poder patinar por todos lados y tener protección en las caídas.

Mi abue y mis papas me dieron un equipo de protección que se llama “Familia” que me apoya en mis caídas y está ahí para mi para protegerme para que no sean tan dolorosas, o para sobarme de las que de plano han sido muy duras, y en la vida encontré a la Familia que elegí, a los amigos que siempre han estado ahí para mi.

 

Mi Abue Chela me enseñó que en esta vida cuando hay voluntad…no hay imposibles y que el que persevera… Alcanza!!! Mi Abue era perseverante, Siempre supo alcanzar sus metas.

 

Hoy estoy segura que para llegar a una adultez feliz seguiré estos y otros consejos que ella me dio

Un abrazote

 

Bere Corral

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