Yo crecí en una familia que además de muégano es una familia super tradicional. No solo porque mis padres tienen 45 años de casados sino por el ejemplo de mis abuelos de ambos lados de la familia, y mis bisabuelos.  Recuerdo los días de fiesta en casa de mi bisabuelo, que era General de Brigada, vestido con su uniforme de militar.  Eran unas verdaderas tertulias, mis papas, primos, tíos, abuelos, mis tíos abuelos, sus hijos y las familias de ellos, era verdaderamente impresionante.  Navidades, cumpleaños, de todo.

Por supuesto ya te imaginarás que yo crecí con la idea de tener una familia similar a la mía.  Y por ahí dice que uno pone, Dios dispone, viene el diablo y lo descompone… por cuestiones de la vida, mi familia acabó siendo mi hijo y yo. He de confesar que este fue un tema que me ha costado mucho trabajar, aceptar y disfrutar tal y como es ahora.

 

En el fondo yo sufría por que la idea de familia que yo tenía era diferente a la idea de familia que yo vivía.

 

Finalmente, en estos tiempos es súper cierto que hay de todo tipo de familias, hay familias con una mama e hijo o hijos, papá con hijos, familias con dos mamás o dos papás y eso es muy bueno para los niños porque para ellos cada vez va siendo más normal esta diversidad.

 

El tema importante es para quien como yo en un momento dado tuvo una idea de cómo tenían que ser las cosas porque cuando éstas difieren comienza una resistencia interior y por lo tanto el sufrimiento.

 

En mi experiencia, fue todo un proceso el aceptar que mi gran sueño de ser mamá se había hecho realidad; a pesar de que la realidad no fuera como la hubiera soñado toda mi vida.  Eso por un lado y por otro fue un proceso el aceptar que hoy día hay familias diferentes y una mamá y un hijo pueden ser una increíble familia.

 

Justo ayer platicaba con una Coachee que pasa por la misma situación y me decía “Bere es que fracasé” … NO! Ser una familia diferente a las tradicionales no es un fracaso; es más siempre han existido así solo que antes las mamás solteras o con funciones de papá se quedaban con sus padres y los abuelos acababan siendo los papas del nieto. No! No es un fracaso, es solo una condición diferente y está en ti, el poder ver y apreciar lo que si tienes.  Hoy día mi hijo y yo podemos hablar de este tema abiertamente; él sabe toda su historia y cada noche apreciamos cada uno:

1)      Algo de nosotros mismos

2)      Algo del otro

3)      Algo de nuestra familia

Recuerda en lo que te enfocas crece; enfócate en tu familia sea como sea y enfócate en el amor.

 

Un abrazo enorme con cariño

Bere Corral

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