Durante mucho tiempo he estado reflexionando sobre eso que dicen que cada uno de nosotros podemos “crear” nuestro propio destino. Algo así como tener un sueño y que tu mismo lo conviertas en realidad. Bueno así de simple ha sido y sigue siendo la mayoría de los factores que nos rodean y afectan en nuestra vida y lo que he podido encontrar es que todo radica en donde colocas tu foco. Donde te enfocas, crece.

Definitivamente, si me preguntas, ¿Qué ha sido lo mas difícil durante este proceso de crecimiento personal?, fácilmente te diría: desaprender. Costumbres, hábitos, programaciones que tenemos desarrollada desde hace muchos años, nos ha servido y la usamos de manera inconsciente, pero constante. Bueno, desaprender todas esas reacciones que no nos aportan nada positivo en nuestra vida, hay que desecharla.

Y puedo contar dentro de esto que debemos desaprender, la capacidad de optar por el escenario menos favorable, al momento de tomar una decisión o quizás, solo esperar un resultado de un examen, una llamada, una cita. En esos escenarios, siempre tenemos (al menos) 2 alternativas y automáticamente, optamos por la menos optimista. Muchas veces, con argumentos válidos, pero la verdad, muy en el fondo, es por miedo.

Puede ser miedo a equivocarnos, miedo a no aceptar las cosas como son, miedo a ser vulnerables, miedo a no ser lastimados.

En febrero, en una conferencia nos dicen que nuestro equipo sufrirá cambios y no sabemos el alcance de estos cambios, es muy probable que salgan algunas personas. Hablaba nuestro gerente y nos revela que a partir de ese momento, comenzaría a buscar alternativas de trabajo en el mercado. Llegamos a junio y llega el día, el 29 fue el último día. A pesar que era una noticia anunciada desde febrero, imaginé que no habría impacto en México, sin embargo, si lo hubo. El día 29, se define como el día en que me declaro “agente libre”, es hora de buscar una nueva opción, un nuevo reto. Mi foco, fue exclusivamente a lo que estaría buscando como nuevo trabajo, que función, que opciones de empresas y tomarme unos días libres para soltar un poco de stress de varios años sin vacaciones.

Estuve solo 4 semanas como “agente libre”, comencé una nueva aventura en una empresa mas pequeña y con un sueldo menor al que tenía, pero haciendo algo nuevo. Es lo que había decidido, fue donde estuvo mi foco desde el principio y fue donde toda mi energía estuvo trabajando. El resto, sucede sólo. Solo necesitamos hacer algo que nunca me enseñaron en mi infancia: Confiar y para confiar, solo hace falta creer en nosotros mismos.

Si no crees en ti, no podemos esperar que otros lo hagan y si aún así, encuentras que otros lo hacen, no podemos esperar que vean de nosotros, lo que estamos demostrando. Quizás vean una versión que no nos gusta, no aceptamos, no creemos. Pero es nuestra proyección, nadie la inventa.

Para confiar, solo tienes que saber que quieres y convertirlo en tu foco. Toda tu energía debe ir en esa dirección, si te distraes en algo diferente, tu foco cambia y si no se concreta, no volverás a confiar. Espero que no sea el caso, pero te aseguro que nos regala mejores resultados. ¡¡Pruébalo!!

Johann Romero

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