Soy una mujer como tú, madre de tres hijos y abogada especialista en Derecho Familiar.  ¿Por qué me decidí a esta hermosa profesión? Porque un día vi a mi hijo mayor sufrir un aleccionamiento que hoy, se que se llama Alienación Parental, porque se que es sufrir violencia familiar, porque se lo tortuoso que es un divorcio en un juzgado familiar.

Un día, haciendo mi tesis profesional sobre el tema del divorcio y el impacto psicológico en los menores, supe que la justicia en mi país debía cambiar. Desde el día en que me titulé, hasta hoy, no he dejado de luchar en pro de los niños pero también de los papás y mamás que estuvimos algún día inmersos en estos procesos.

Cuando se acercan a mi como abogada, sugiero acompañar el proceso judicial con terapia.

A las parejas que no tienen tanto conflicto, les pido que acudan a terapia de pareja para poder llevar a  cabo un buen acuerdo o convenio dentro del proceso de separación o divorcio. Los que verdaderamente ya no pueden tener un buen diálogo o comunicación, les pido acudan a terapia individual para que las decisiones que vayan tomando en cuanto al divorcio o la separación sean acertadas y conscientes.

Siempre he pensado que el proceso de separación o divorcio tiene que ir acompañado de una buena terapia psicológica, alimentación controlada, meditación y mucho ejercicio, lo cual sirve para equilibrar los niveles de estrés y ansiedad propios de los procesos judiciales.

En el sector salud existen diversas áreas en psicología que pueden brindar este servicio, sin embargo, recomiendo que si pueden hacerlo de manera particular será mucho mejor.

Valeria Ortiz Rubio

contacto@mujeresimportantisimas.com